¿Deseas tatuarte y necesitas documentarte antes?

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Es una marca que estará contigo toda la vida. Así que antes de tomar la gran decisión, necesitas evaluar muchísimos puntos que te ayudarán a evaluar de manera acertada.

Un tatuaje es algo especial y lleno de significado. Lo mejor es que cada vez que lo mires, puedes recordar la razón por la que te lo hiciste.  Esas son algunas de las consideraciones que necesitas tener antes de sentarte en la silla con tu tatuador.

#1-La razón

¿Ese tatuaje que tienes pensado lo quieres hacer por una razón personal o porque alguien te está convenciendo? Un tatuaje te acompañará por siempre y las razones deben ser bien personales.

#2-El diseño

La obra de arte que va en tu piel debe ser una bien elegida. Tómate tu tiempo para elegir un diseño bonito. Busca ayuda de alguien que sepa lo que está haciendo. Imagínate tener una mariposa que luzca horrible, ¡qué mal!

#3-Parte del cuerpo

¿En la espalda, el cuello, la mano? Piensa si el lugar donde te hagas tu tatuaje te podría de alguna manera afectar en el futuro. Aunque tener un tatuaje no es nada malo, en algunos lugares de tu cuerpo te podría afectar a la hora de comenzar un trabajo. Además piensa en los cambios en tu cuerpo.

#4-Espera

Aunque estés ansiosa por un tatuaje, necesitas tener bien claro que como dicen por ahí, “lo barato sale caro”… Elige un artista que sepa lo que está haciendo y si se te sale del presupuesto, espera hasta que puedas juntar el dinero que necesitas.

Tatuaje cruz

#5-¿Estás 100% segura?

Cuando ya hayas pensado los puntos anteriores, piensa nuevamente si estás completamente segura del paso que darás. Esa marca estará contigo por siempre. ¿Lo estás? ¡Manos a la obra!

nota de: iMujer

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Soy periodista Venezolana, Paraguanera para ser más exactos, hija, hermana, amiga. Amo mi oficio de investigación, la fotografía y la constante formación es mi hobby; editar, producir programas de radio (documentándome para iniciar con el canal YouTube pronto), perseguir noticias es lo mío así como el contar mis propias historias. Esas que ayudan, apoyan y terminan siendo parte de algo maravilloso. Amo el café al levantarme y me defino como una mujer que ama, siente, padece y decide, he aprendido que no todo es un cuento de hadas (como quisiera), que es válido vivir sin tanto cuento; por lo que decidí a contar historias reales.